El presidente de Cantabria, Ignacio Diego, ha participado hoy en la festividad de la patrona del Valle de Liébana, la Virgen de la Luz, también conocida como ‘La Santuca’. Junto a centenares de lebaniegos y una amplia representación de alcaldes de los diferentes municipios de la comarca, ha realizado gran parte del recorrido de la procesión, que comenzó a primera hora de la mañana en la localidad de Aniezo y finalizó en el monasterio de Santo Toribio de Liébana, donde se ofició una misa en su honor.
Un recorrido de unos 28 kilómetros entre ida y vuelta, por lo que está considerada la procesión más larga de España. La procesión va precedida del pendón de las parroquias de las localidades por las que pasa y, según manda la tradición, los alcaldes de cada municipio, en los límites de los diferentes términos, chocan los bastones de mando entre sí antes de entregar las andas con la virgen al primer edil del municipio correspondiente.
Al llegar a Potes se realiza una emotiva parada frente a la Residencia de Ancianos para que los mayores puedan adorar a la virgen. A continuación se asciende al Monasterio de Santo Toribio, donde se celebra la misa.
Al concluir la celebración religiosa, la Virgen de la Luz regresa hasta la parroquia de Potes y, por la tarde, después del rosario y la adoración, emprende de nuevo su marcha hasta la parroquia de Aniezo, a donde llega a última hora de la tarde.



