Noticia antes de que acabe mayo de 2022: “La gasolina ya supera los dos euros por litro”. Por más datos a mejor que se den, es imposible que un país crezca, vaya bien, con el precio disparado e imparable de la electricidad, el gas y la gasolina. Pongamos que hablo de España. Sobre cualquier tema, es curioso echar una mirada a cómo está la cosa en el resto de países de la Unión Europea. La conclusión es que ofrecemos los peores augurios económicos en casi todo. Mucha de la culpa la tienen ahora los precios de las energías. Si a los españoles se nos va el dinero en pagar la luz y llenar el depósito del coche, recortas en otras muchas cuestiones de la casa, comida, ocio, alterne, viajes o vacaciones. Lo veremos este verano que ya está a las puertas. Y los turistas que vengan también se van a percatar de lo que cuesta la vida en este país, que antaño era elegido como destino turístico por el sol, pero también por lo asequible de comer, tomarse un café o una cerveza bien fría.
De todos los males que padecemos, ahora se echa la culpa a la Guerra de Ucrania. Putin tiene la sartén por el mango, ya que, sin saberlo nosotros, casi todas las energías que mueven nuestras fábricas, dan luz a los hogares, y mueven los coches, provenían de Rusia. Menudo plan energético que tenía Europa, que ahora no sabe a dónde mirar para comprar estas materias primas fundamentales. Pero los gobiernos no pueden cruzarse de brazos ante el cariz que está tomando lo de la gasolina. Nos tiene que preocupar, sobre manera, el coste de la producción para las empresas, porque a su vez va a repercutir en el consumidor. La cesta de la compra, la luz, el gas y la gasolina son gastos habituales para todos, que de repente se han convertido en lujosos. Cuando estoy escribiendo este artículo suben también las hipotecas. Todo es inaceptable. Oiga, que estamos hablando de productos básicos, cuyos precios, que no paran de subir y subir, no se enderezan. Para muestra: la gasolina ha superado ya los dos euros por litro. ¡A dónde vamos a llegar!, que decía mi abuela.


