Coincidiendo con el Debate del Estado de la Nación, la Organización de Consumidores hace circular la noticia de que las familias pagamos este año 830 euros más, en concepto de la cesta de la compra. Ha subido todo en general. Pero se llevan la palma productos super básicos como el aceite, los huevos, la pasta, la harina o los plátanos. Se pueden tomar muchas medidas para subsanar la crisis que ya palpamos, y lo peor que está por venir. Pero si el dinero no está en el bolsillo de los ciudadanos, porque se esfuma por los precios de los alimentos, las energías y la gasolina, ¡mal vamos! Esta situación al alza pone especialmente en peligro el verano y las vacaciones, ya que aumenta el número de españoles que aplazan decisiones que supongan, ahora mismo, un desembolso económico.
Son tantos los nubarrones pronosticados para el otoño, que muchos ciudadanos han optado por la calma, mientras la cartera se desinfla cada vez que echas gasolina al coche o pagas el recibo de la luz que, por los calores del verano, se ve incrementado en estas fechas. El otro día me mandaron por wasap un chiste que aludía a quedarse sin vacaciones, por haber tomado la decisión de comprar una sandia (su precio se ha incrementado un 500%). Así es el humor nacional, que se toma este mal momento con resignación, pero, ¡ojo!, al tiempo ya se ha empezado a privar de muchas cosas porque el dinero no se estira.
Sí o sí, el gobierno tiene que atajar los precios. De otra manera, no se puede hablar de buena economía, ni tampoco de que España va por el buen camino. Si se toman decisiones de altura, como el impuesto a la banca y a las energéticas, pero los bolsillos están cada vez más agujereados, resulta que estamos hablando de lo mismo, de que son medidas que no llegan a la calle. El día a día ciudadano está en la cesta de la compra, el transporte, comprar determinados productos, echar gasolina o poder consumir un mínimo de aire acondicionado para combatir la ola de calor. Este es el auténtico debate, el de la calle, que debería guiar las grandes decisiones para contrarrestar verdaderamente tan grave crisis.


