Muy pocos recuerdan ya que, de entrada, la crisis de 2008 fue negada tajantemente. Sencillamente, no existía. Luego duró hasta el año 2015, y España quedó sumida en una política de recortes salariales y sociales que, como no, también fueron negados. En aquella crisis borré de mi lista de confianza a bastantes economistas, que bien por protagonismo, bien por nombramientos posteriores, se lo jugaron todo a estar con los gobiernos de turno, es decir, con la manipulación. Para mí ganó puntos Paul Krugman. ¿Por qué? Por decir cosas como esta: “Lo que realmente se debería estar buscando, en un mundo que siempre nos enfrenta con sorpresas desagradables, es la integridad intelectual, la predisposición a enfrentar los hechos, incluso cuando están en desacuerdo con sus ideas, y la capacidad de admitir errores y cambiar de rumbo”. En definitiva, que nos cuenten las cosas como son.
Con la nueva crisis económica en ciernes, parece que el argumentario gubernamental es el mismo que se utilizó para 2008-2015. Que caiga un gigante como Credit Suisse, además suizo, como país paradigma del sistema financiero, no debe preocupar (venden) al resto de bancos europeos y mundiales. Pero es que todos los cortafuegos que han intentado poner para evitar reconocer que la banca está nuevamente mal, no han servido de nada en las dos semanas que llevamos ya con el show de la banca suiza.
La verdad es que cuando se da una quiebra como la de los bancos Silicon Valley Bank (norteamericano) y Credit Suisse (aunque hay más nombres encima de la mesa), el lenguaje con el que se explican estos casos es muy opaco, cero transparencia. Parece como sin no quisieran que conociésemos lo que realmente pasa. Esta forma de actuar se extrapola hoy a la gobernanza en general, donde incluso dentro de la Unión Europea se ha perdido la vieja costumbre en democracia de plantear los hechos como son, que recomienda Krugman. Dirigentes políticos y económicos, al comportarse así, no generan confianza, porque llueve sobre mojado, al no relatar la causa real de muchas situaciones que vivimos hoy, desde la Guerra de Ucrania, el precio de las energías, de los alimentos, a porqué caen ahora los bancos.


