Aún no ha terminado 2023, y este año será recordado en Cantabria como uno de los más trágicos en lo que respecta a accidentes mortales de motoristas. 2021 se había cerrado con 7 muertes, pero se ha superado ya la cifra con 8, al igual que se da la circunstancia de una cierta asiduidad en graves sucesos de este tipo. La Dirección General de Tráfico apela a su eslogan preferido: prudencia. Está bien recordarlo siempre, pero lo que pasa dentro del mundo de las motos deriva en matices igualmente importantes, que no es aconsejable olvidar. Uno de ellos tiene que ver con la formación de los motoristas. Para vender más motos, de los perores errores cometidos está permitir la conducción de motocicletas que no superen los 125 cc, con tan solo tener el carné de coche. En muchísimos casos, conduces tu primera y potente moto, sin haber recibido ningún curso específico.
Por eso, si hay que tener en cuenta lo que recomienda la DGT sobre tanta siniestralidad, no es menos aconsejable escuchar a los expertos moteros, con afición y años de experiencia. Por ejemplo, cuando hablan de aprender a mirar y utilizar los espejos sin perderlos de vista. Por ejemplo, a conocer bien las vías por las que se conduce y circularlas con la debida prudencia y velocidad. Con más razón, si son caminos que entrañan peligrosidad, ya que son vías secundarias de acceso a muchos pueblos y parajes.
Con las motos hay también otros serios problemas. El primero es que el número de ellas se ha disparado. En el caso de Cantabria, un 14 por ciento en los últimos años. El segundo, más increíble si cabe, es que los datos oficiales arrojan la conclusión de que un 50 por ciento de motos no se presenta a pasar la ITV correspondiente. Puede que muchos dueños no las usen, pero el porcentaje es demasiado elevado para no pensar al tiempo lo que puede estar circulando por ahí, sin revisión oficial, ni tampoco de los talleres especializados, a los que siempre conviene llevar la moto para tenerla a punto, y, especialmente, segura. A falta de enseñanzas iniciales, la prudencia debe venir de la mano de todo lo hablado aquí que, en resumen, es rodar con los cinco sentidos.

