Nadie nos dijo que la digitalización iba a consistir, básicamente, en que seamos los propios ciudadanos los que, con el uso de ordenadores y teléfonos, tengamos que hacer las gestiones, sin que nadie nos atienda personalmente, pese a pagar religiosamente las cuotas de los seguros o los servicios bancarios. Nos han puesto en manos de las webs de las Administraciones, que suelen estar colapsadas, especialmente las de la Administración central, y de las Apps en el móvil, lo mismo para acceder a tu banco que a unos grandes almacenes. Entro al tema así de rotundo, ya que acaban de publicarse los datos de las regiones españolas donde menor número de oficinas bancarias hay, y eso pese a contar con núcleos de población importantes, pero también con zonas rurales cada vez más despobladas, a las que, de paso, arrebatan servicios básicos como puede ser una sucursal bancaria, un cajero para sacar dinero o la oficina de Correos que hubo toda la vida. El estudio “La inclusión financiera en las áreas rurales de España ante el reto demográfico’, publicado por el Instituto de Estudios Económicos y por el profesor y catedrático de la UNED, Luis Alfonso Camarero Rioja, sitúa a Cantabria como la segunda comunidad autónoma española con menos entidades bancarias para atender a su población. Este dato que les doy a continuación no puede ser más clarificador, al tiempo que demoledor: “Cantabria ha perdido más de la mitad de las oficinas bancarias en un periodo de ocho años, desde 2015 a 2023, al pasar de 424 a 210 (-50,5%)”. Si nos han hecho esto solo con la digitalización, suprimir la atención directa al público en muchos y variados sectores, pensemos lo que nos pueda deparar la Inteligencia Artificial (IA), de la que ya tuvimos un conocimiento inicial porque se encargaba de hacerle a los alumnos los trabajos dentro de sus ciclos formativos. Hablando de población, los porcentajes son muy importantes, tanto para la satisfacción del servicio prestado como para la disconformidad y pertinente reclamación. Lo subrayo ya que el mismo estudio señala que el 9.1 de los cántabros no tienen oficina bancaria ni cajero. Resulta un número demasiado alto, teniendo en cuenta que cada año que pasa vamos a peor en materia de desatención. Claro que nos luce así el pelo, porque no se protesta lo debido ante las instancias pertinentes.
El vocalista de Boney M.
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