Más que asimilar la economía española a un cohete, yo la encomendaría a la terapia de un congreso extraordinario de economistas, que nos explicaran en lenguaje clarito por qué no para de subir todo, qué no hace bien el Gobierno, y las causas de que paguemos el doble, lo mismo se trate de alimentos que ahora coches de ocasión. Antes sacabas el carné de conducir, y aspirabas a ese primer vehículo con el que rodar, algo que te podías permitir gracias a precios asumibles. De repente, ya no es tal. Desde 2024, los precios de los coches de segunda mano no han parado de crecer, concluyendo diciembre con una subida del 5,6%, que ya ha llegado al 6,8 en este 2025. Las causas, según los profesionales del sector, se deben al empuje que se está dando a la tecnología hibrida y eléctrica, lo que eleva el precio medio del mercado, es decir el coste de los coches antiguos y su tipo de combustible, que es en lo que realmente se fijan los interesados en adquirirlos. Se cita también a la Dana en Valencia, y el desguace de miles de vehículos. Así, lo enchufables bajan casi un 5,8% en precio medio. Este tipo de vehículo alcanza ya el 13 % de las ventas. Mientras, los de gasolina van para arriba, con un encarecimiento notable que llega al 6,5 y ocupan un 38% en ventas. Los coches diésel son los más amigos del bolsillo del comprador, tan solo suben un 2,3 %, y abarcan el 49% del total de la oferta. La auténtica brecha en unas ventas que nos perjudican a todos viene de la diferencia abismal que hay entre un coche eléctrico, 31.515 euros el más sencillo, y por ejemplo un coche diésel de ocasión, que sale por una media de 14.161 euros. Si esto es tener una economía buena, es que entonces uno ya no entiende de nada, salvo de carteras vacías, sacar créditos hasta para pagar unas simples vacaciones, y no digamos el imposible de ahorrar algo. Se ha hecho una sociedad de pudientes. Ya, ni para un coche de segunda mano. Así está el presente de nuestros jóvenes, porque del futuro mejor no pronosticar nada. Una frase hecha apela a que cuando desconfías de la honestidad de alguien, no le debes comprar siquiera un coche de segunda mano. Hoy es que se ha llegado al extremo de que el encarecido mercado ni te lo permite.
Triste récord económico de la Navidad más cara en la historia
Hemos entrado en 2026, pero la resaca económica de la Navidad, y todo lo que hemos gastado (más que nunca),...


