Veo tan importante que en Cantabria no perdamos el talento joven que emigra, que todos los artículos que escribo en una semana los dedico a este mismo tema. Ya conocíamos las causas, principalmente que fuera encuentran y les ofrecen lo que aquí no. Los Gobiernos tienen entre sus planes recuperar algún día a los profesionales que tan bien hemos formado y de los que disfrutan otros países. Lo que pasa es que el escenario actual de guerra comercial, principalmente entre Estados Unidos, la Unión Europea y China, tiene pinta de cambiar otras reglas conocidas hasta ahora. Si se busca una nueva economía, si irrumpe con fuerza la Inteligencia Artificial, como que me llamo Miguel que los empleos se verán también afectados, y se captarán todos aquellos trabajadores directamente involucrados en la innovación, el desarrollo, la investigación, y las nuevas tecnologías que no paran de aumentar. Donde quiero llegar es que el talento va a moverse aún más de lo que lo hace ahora, emigrando a aquellos países o regiones que generan auténticas oportunidades para el presente y futuro de los jóvenes trabajadores. Si en España trabajas, ganas poco, no prosperas dentro de la empresa, y tampoco te puedes compra casa, es lógico que fiches por quien te de todo esto y más. Es así como cada año aumenta la huida a Estados Unidos, Reino Unido o Francia de nuestros jóvenes titulados y altamente capacitados. Nos está ocurriendo en casi todos los campos, como la ingeniería, la informática y tecnología, la salud o la gestión empresarial. Parar la emigración del talento es la cuestión, pero se dice más pronto que se llega a lograrlo. De hecho, no seamos ilusos, casi todos los planes que han surgido en España para repatriar buenos profesionales han fracasado. No solo chocamos con la buena situación laboral y personal de quienes queremos recuperar. Está además una manera muy distinta de funcionar en campos como la productividad (Alemania) o la formación en I+D (Dinamarca). La Unión Europea del rearme es seguro que va a generar una gran captación de trabajadores especializados, dado el tremendo reto que se ha marcado la Comisión Europea, de aquí al año 2030. Lo vamos a ver, y seguiremos perdiendo ingenieros, por lo poco y mal que se les paga en su país de origen, el que precisamente les ha formado.
El puto amo del escorzo en tirabuzón
Botillo mediante, salió Sánchez en Ponferrada para ponderarse y proclamar que España va como un pepino y él la seguirá...


