Lo que los conductores veníamos denunciando ya es oficial: las carreteras españolas, de aquí y de allá, están en pésimo estado de conservación, y lo oficializa la Asociación Española de Carreteras. Pagamos de los mayores impuestos habidos dentro de la Unión Europea, para que nuestras vías de circulación hayan retrocedido a la mala apariencia del año 1985. Los Gobiernos, empezando por el central, no quieren solucionar nada de esta situación, y se limitan a colocar carteles que informan del mal estado de las calzadas. Estamos hablando de miles de kilómetros de pavimento desgastado. Dentro de este penoso escenario no faltan baches, grietas, escaso o nulo asfaltado, carriles con la pintura desaparecida hace años, o señales borrosas que tampoco han sido sustituidas. Se ha abandonado tanto el mantenimiento viario, que ahora harían falta 13.000 millones de euros, que se dice pronto, para revertir esta situación, además del tiempo que llevaría acometer multitud de obras por toda la geografía nacional. Los datos de la gravísima situación que se da son como para dejar de viajar en coche, según a que puntos del país vayas. Desde 2022 se ha pasado de 13.000 kilómetros deteriorados a 40.000. Mientras, el Gobierno nos pide prudencia, y la Dirección General de Tráfico emite enérgicas campañas por televisión, pero a cambio no proporcionan a los conductores, como es su obligación, infraestructuras de movilidad seguras. No quieran pensar lo que sufren los transportistas, todo el día en la carretera, este abandono, que va a ir a más, ya que lo que vamos a destinar en armas supondrán recortes en todo lo demás, empezando por no tener asfaltadas las carreteras. España es un país que no reconoce sus carencias, y se vende como el mejor del mundo, cuando los hechos avalan que se trata de una irrealidad. Tener un vehículo, pagarlo y mantenerlo, consumir carísimos combustibles, así como altos impuestos, obliga a las administraciones a ofrecer un adecuado servicio, además de la ya comentada seguridad vial. Pinta que las carreteras se están dejando en el abandono para un día no lejano decirnos que, si las queremos bien asfaltadas, hay que pagarlo de nuestros bolsillos, mediante un nuevo y específico impuesto. Sería una injusticia más, de las muchas que ya se acumulan. ¿Lo consentiremos también?
El vocalista de Boney M.
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