Retraso tras retraso es la expresión más adecuada a utilizar con Cantabria, cuando se trata de cumplir con obra pública, infraestructuras y transportes. Un simple tramo de carretera previsto para un año, se concluye a los cuatro. Si ya pasamos a inaugurar una autovía, no se baja de veinte años, y cuando se anuncian nuevos trenes de Cercanías, en el proyecto inicial del ministerio los vagones no entran por los túneles por los que deben circular. Pero es que, a continuación, entramos en la fase surrealista total de, esperando años, no saber si ha empezado siquiera su fabricación. Conclusión: vivimos y nos movemos por Cantabria en ferrocarriles que ya lo han dado todo, situación que nos tiene sumidos en constantes averías y quejas continuas. Sí, en 2026 aún no estará renovada la vieja red de Cercanías autonómica. Este proyecto ha llegado a ser un sin sentido desde el minuto uno. En la larga espera, contábamos con que los trenes se fabricaban en el País Vasco. Ahora conocemos, por indagaciones periodísticas, que no información oficial, que la fabricación se traslada a instalaciones radicadas en Zaragoza. Por si fuera poco, un representante del Ministerio de Transportes visita las obras del desfiladero de La Hermida, así desde 2022, y declara que no había compromiso alguno de que Cantabria contara el año que viene con nuevos trenes. Ya lo he dicho en otras tantas ocasiones, y esta es una buena ocasión para repetirlo: algo así no se daría en otras comunidades autónomas, porque el Gobierno central no se atrevería a hacerlo y porque la sociedad civil y empresarial de esas regiones pondrían el grito en el cielo. Lo de Cantabria y sus comunicaciones viene de lejos y es de traca. Es escandaloso. Aquí los que pagamos somos los contribuyentes, todos los ciudadanos que han de soportar a diario averías, retrasos y falta de explicaciones, porque son ya tantos y tan habituales los incidentes que ni se paran en excusas. Por estas fechas, se ve mucho en todas las televisiones un anuncio sobre los impuestos que vuelven en forma de abundantes cambios y mejoras en las infraestructuras de toda España. Se han olvidado de Cantabria. Deben encargar un spot conceto sobre la realidad específica que aquí vivimos.
Una televisión pública politizada y miles de fans sin Eurovisión
El próximo Festival de Eurovisión se celebrará en Viena, “Ciudad de la Música”, por herencia de Mozart, Beethoven, Haydn y...


