Absentismo es similar a abandono. No es de extrañar entonces la preocupación de Gobiernos, empresas, mutuas, y la propia Seguridad Social, ante el crecimiento del absentismo laboral. Se ha convertido en tal problema que, bien se puede decir, pone de acuerdo a casi todos. No digo la totalidad, ya que los sindicatos lo abordan con unos matices tampoco desdeñables, pero hay urgencia en que todas las partes se sienten a hablar y acordar. Basta con citar el caso de Cantabria. Aquí se acaban de dar a conocer los datos referidos al absentismo, y las conclusiones no deberían dejar indiferente a nadie. Eso sí, hay que presentar los porcentajes, según se reflejan en el informe del Observatorio de Absentismo Laboral, elaborado anualmente por Mutua Montañesa. En el estudio aparece que el 82,5% de trabajadores no ha tenido baja alguna en 2025. En cambio, un 4,7% representó el 44,7% de todas las bajas registradas, lo que vendría a demostrar que se trata de un problema concentrado en un grupo reducido de personas. Por supuesto, no hay que restar importancia a lo que supone este hecho en pérdidas económicas. El montante se llama 754 millones de euros el pasado año, lo que representa un 16,8% más que en 2024. Estamos hablando de muchísimas horas perdidas, junto a un fuerte aumento del crecimiento de las bajas prolongadas. Por sectores, los más citados en este informe son los de recogida y tratamiento de residuos, construcción, industria alimentaria, la metalúrgica y fabricación de productos minerales y metálicos. Casi al tiempo que se han conocido los datos cántabros, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) pide mayor vigilancia por parte de la Seguridad Social. Al igual que hacen los sindicatos, se señala el problema del sistema público sanitario, listas de espera e intervenciones quirúrgicas, con todo lo que acarrea para el trabajador afectado. En lo que ya es conversación de calle, desde la Seguridad Social se muestra preocupación y se anuncia un nuevo observatorio nacional, este denominado Observatorio Estatal de la Incapacidad Temporal (IT). Siempre cabe respetar la sabiduría popular, en este caso opinando acerca de la utilidad de este tipo de nuevos organismos, los observatorios. Ofrecen tan poca confianza, que no cabe esperar solución cercana a un absentismo laboral que algunos ya aprecian crónico.



