Vaya un revuelo se ha montado porque en unas hojitas de cuadros aparecen dos iniciales: P.S. (Podría Ser). Y, efectivamente, podrían ser tantas cosas. En opinión de Telepedro, hay un arco inmenso de posibilidades: desde una marca de champú para cerebros lentos hasta un nuevo modelo de coche (el P.S. 24v intercooler, el gran pepino de la revolución económica gubernamental), pasando por una industria de arroz chino, unas judías marroquíes, un ron cubano que no catan los cubanos o un pase selectivo para poner el pompi en dirección al astro rey en Maracaibo. En Telepedro hay telepedrillos que han llegado a razonamientos incluso más sesusos, que ya es harto difícil: podría ser (seguimos con el ya manido P.S.) una especie de interjección vanguardista de nuevo cuño, algo así como PSssss, cuya traducción sería ‘cualquiera sabe’ pero en tono y tonalidad displicente, con superioridad moral, preparación entre torpe y torpa, y una pizca de cara de cabreo y mala leche. Telepedrillos y telepedrillas marcan últimamente tendencia en Telepedro, donde no se ha visto nada igual en cuestión de raciocinio desde que el ‘guan’ dijo la célebre frase que pasará a la historia y que ustedes recuerdan con una mezcla de estremecimiento, acojono múltiple y temeridad séxtuple: «¿De quién depende la Fiscalía?, pues ya está». ¿Puede traducirse pues ya está por P.S. o viceversa? Sería mucho decir, pero seguro que en Telepredicamento Pedro afirman que no.
Después está la otra orilla: los que odian a Telepedro y a Pedro, y que creen a ciencia cierta y a pies juntillas que éste es P.S. Razonan la imposibilidad de que el hipopótamo en jefe esté en su charca, rodeado de fango, caquitas y micciones varias y variadas y, sin embargo, pueda estar impoluto, reluciente, sin mácula. ¡El Conde Mácula!, acusan, chupador de la sangre que España produce de sol a sol, desvirgador de la Constitución del 78 y excelso productor de patrañas. En ésas andaba la calaña nacional cuando ha aterrizado el Papa, que si llega a tener un Papamóvil 24v intercooler se larga ipso facto.
El patinador zambo
El día que el Supremo confirmó que el traje de rayas es de la talla de Ábalos, Sánchez se vistió...


